"Dicen que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, y cuando lo pierdes se pasa muy mal. Pero yo creo que se pasa peor cuando si sabías lo que tenías, y lo pierdes. Se pasa de tenerlo todo a quedarte vacío. Andar sin rumbo. Nada tiene sentido entonces y no encuentras algo que te haga sentir bien. Levantarte cada mañana es un suplicio que no te queda más remedio que aguantar, y ves pasar el día entre tus pensamientos, el dolor y la desesperación de no poder hacer nada.
Cuando lo tienes todo y te lo quitan sientes un vacío integral. Ni siquiera la gente que te anima te sirve para mirar adelante. Intentas pensar en cosas que hagan olvidar aunque solo sea por un momento lo que estás pasando, pero es imposible. Esa sensación no te abandona.
Únicamente aciertas a desesperarte al darle vueltas al por qué te ha pasado ésto, y vives cada momento esperando despertar de un mal sueño, pues no aciertas a entender que esta situación sea real.
Lo único que se puede hacer es esperar a que pase el tiempo, que dicen que al final "casi" todo lo cura, o que suceda un milagro. Pero para alguien que ha perdido el sentido su vida, los milagros dejan de existir..."
mORo